En las alturas…

Escalé dos volcanes en menos de una semana, sí, dos! Dos retos auto-impuestos para probar mi fuerza, perseverancia y un poco de mi renovada condición física. No fue fácil y consideré quedarme sentada esperando que los demás subieran y luego bajaran por mí, pero me levanté y seguí subiendo… Mientras duraba el trayecto pensé: «algo bueno va a salir de esto«, una nueva lección y al final un triunfo obtenido, uno más a la lista…

Escalar una montaña tiene mucho que ver con nuestro andar por la vida y logré descubrir cuales fueron los tres elementos que en lo particular me permitieron llegar hasta el final: 1. Ponerme una meta: el objetivo era subir, apreciar la vista y en uno de los casos la laguna color turquesa en el cráter. Cuando iniciamos un proyecto, es importante considerar cual es el horizonte a conquistar, no podemos caminar sin una meta establecida. 2. Pedir ayuda: los retos que más nos cuesta superar debemos superarlos con el apoyo de alguien más, existen luchas que debemos conquistar solos, pero hay otras que requieren la ayuda de algunos más experimentados y más fuertes que nosotros; he tenido que aprender que no está mal pedir ayuda, que eso no es señal de debilidad sino al contrario, muchas veces es más valiente el que reconoce sus debilidades que quien sólo busca esconderlas. 3. Confiar en mí misma: mientras iba subiendo, yo solita me decía «puedo hacerlo, soy capaz», al final del primer volcán no puedo mentir, hasta lloré, de verdad no aguantaba y no quería seguir, pero sabía que podía dar aún un poquito más y ya no faltaba mucho. Superar esto me ayudó a darme cuenta que los únicos límites que existen son los que yo misma me impongo.

Mi historia no fue una que yo escogí, quizás si me hubieran preguntado habría elegido suprimir ciertos eventos y cambiar por completo otros, pero en la vida nadie te pregunta… En estos últimos años he comprendido que si confiamos en Dios y creemos en El, cada situación revelará un propósito divino y que mientras más resistamos más difícil será superarla y seguir adelante. Aferremonos a Su palabra: «Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable» (1 Pedro 2:9), esto quiere decir que en nuestro paso por este mundo estamos llamados a ser testigos de Cristo, llevando su amor y su poder transformador a un mundo destrozado y confundido.IMG_2790

Si la vida es parecido a escalar un volcán con toda certeza puedo decirles, el camino es difícil, dan ganas de dejar de avanzar, de llorar, da cólera, hacemos berrinche (sí, lo confieso, lo hice las dos veces…) pero al final la vista desde arriba es impresionante! Creo que así es como Dios ve nuestra vida, desde arriba, la obra completa y desde su perspectiva; y bueno, si verdaderamente es así pues sigamos caminando, cayendo y levantándonos con la vista enfocada en la meta: disfrutar de una eternidad con nuestro Señor y en mi caso volver a abrazar a mi papi…

2 comentarios sobre “En las alturas…

  1. Que hermoso! Me siento identificada: 1) porque subi el volcán de Santa Ana y ha sido de las cosas más dificiles que he hecho (yo tambien hice berrincheeee feo jajajajjajajjaa) 2. Cuando llegue, me senti feliz, orgullosa de mi…vi hacia atras y pense «el camino es a veces dificil y largo..pero la recompensa es grandísima» te quiero amiga

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