Perspectiva… según el diccionario una de sus definiciones es «la manera de considerar un asunto o la forma en que éste se presenta al entendimiento», en palabras más sencillas, es la visión que tenemos de lo que se encuentra a nuestro alrededor o de lo que nos está sucediendo.
La vida no es fácil, creo que todos lo sabemos, si bien es maravillosa y hay cosas, lugares, personas, experiencias espectaculares igualmente hay dolor, temor, situaciones difíciles y duras, incomprensibles muchas veces…
Hemos crecido escuchando frases cómo «Todo pasa por algo», «Dios no te va a dar nada que tú no podás soportar», «Hay un plan detrás de todo esto», pero llega a un punto en que el dolor es tan fuerte que ni eso tiene sentido, es más, quizás acentúa la desesperación, la desilusión frente a la vida, la desconfianza en nuestro Poder Superior y el sentimiento de estar hechos para sufrir y nada más…
Lamentablemente, de este lado de la eternidad la vida será dura, más de una vez las cargas serán pesadas y dolorosas; entonces ¿cómo es que un cáncer o cualquier otra enfermedad, una discapacidad, una quiebra financiera, un divorcio, una muerte pueden ser parte de «un plan perfecto»? ¿Cómo puedo hacer yo para superarlo y salir adelante de estas situaciones? Pues la única forma es cambiar mi perspectiva.
Descubriremos el significado y propósito de nuestras pérdidas o sufrimientos cuando nos enfoquemos en que esto que ahorita no comprendo, mas adelante hará sentido. Esto no quiere decir que no habrá dolor o que será fácil, pero es la única forma en que podremos levantarnos y seguir adelante.
Dicen que vemos las cosas a través del lente de nuestra propia experiencia, es decir, que nuestra perspectiva al observar nuestra realidad depende de la forma en que vemos nuestra historia. Si yo pienso que siempre todo me sale mal, que estoy destinada al fracaso, pues entonces TODO lo que me sucede lo veré con ese lente; si creo que los fracasos y caídas forman parte de un proceso de aprendizaje que me está llevando a mi futuro y propósito pues entonces TODO lo veré como una lección que me está formando y transformando. Las historias que definen tu vida se convierten en tu vida.
En ocasiones nosotros no tenemos control sobre lo malo que nos sucede, únicamente lo tenemos sobre cómo reaccionaremos. Entonces, si solamente tenemos poder sobre eso, que tal si cambiamos nuestra perspectiva y empezamos a pensar que la vida no es algo que nos está sucediendo a nosotros sino que está sucediendo para nosotros; es decir, ¿que tal si todos nuestros momentos de dolor, dificultad y tristeza han sucedido o están sucediendo para convertirnos en las personas que siempre estuvimos destinadas a ser? Personalmente puedo decir que cada experiencia de mi vida, si la veo con perspectiva, me muestra que sin ellas no sería la mujer que soy ahora; si le encuentro significado a mi historia, entonces encontraré perdón y paz.
Hace unos días aprendí que debo cambiar la manera de ver mis días; a lo largo de mi vida he estado tan enfocada en «milagros» grandes y cambios de situación drásticos (que no suceden), que me llegué a sentir como el que va a una entrega de premios y sale igual: con las manos vacías, merecedor de nada… Este sentimiento me hizo siempre perder de vista los momentos de gracia, alegría y esperanza que recibo todos los días, no he apreciado los pequeños regalos en medio de las situaciones de dolor: la palabra oportuna, el consuelo esperado, los amaneceres, los abrazos, la familia, los amigos …
Una forma interesante de cambiar nuestra perspectiva es escribir todas las noches tres cosas o situaciones que sucedieron en el día y por las que estoy agradecida, no tienen que ser cosas grandes, puede ser el sabor del café en la mañana, el beso que me dio mi hija antes de irse al colegio, una palabra bonita que alguien me haya dicho. Si logro buscar día a día razones para estar agradecida, hasta de lo más sencillo y común, aún en medio de las tragedias y si logro entender que todo es parte de un plan de vida que se está desarrollando en mí, comprenderé que no es que «todo pase por algo» es que todo está sucediendo para mí, para cumplir un propósito de bien en mí y así convertirme en quien siempre he estado destinada a ser.
Mónica Aguirre de Landaverde
